Por orden, Ángela, Paula, Irene, Celia, Elvira y Estrella. Estas son mis nietas, a las que con todo cariño dedico este blog.


sábado, 22 de marzo de 2014

FLORECEN LOS TULIPANES

Hacia tiempo que no llovía, pero el abuelito viendo que el terreno del jardín estaba reseco, decidió que era el momento de regar y así ayudar a las plantas "a salir al sol".pues bien, pasaron un par de semanas y los tulipanes, los jacintos, las varitas de S. José ....comenzaron a salir y :- ¡mirad con detenimiento los tres  tulipanes y en particular fijaos en el que está a punto de abrir! . ¿ No es el anillo?
Isnaji y Angargo, cuando Rodolfo que había salido a darse una vuelta, entusiasmado por el olor a tierra mojada, se acercó al bordillo de la jardinera y enseguida fue comentándolo con todos nuestros habitantes del jardín, que conocen la historia del anillo perdido entre los tulipanes, como dio tres saltos en el aire y desapareció, así, sin mas. ¡Hay que ver como les gusta jugar y ser traviesos a los duendecillos, martinicos, humperanos, enanitos y aprendiz de hadas.......
 

 Parece que después de unas cuantas primaveras se han decidido todos los personajes de fantasía e imaginación que habitan en el jardín, a dejar que el anillo vuelva a sus dueños.
 A las niñas de este blog seguro que les habría encantado ser ellas quienes descubrieran el anillo entre los tulipanes, pero las circunstancias y el tiempo mejora o empeora sin tener en cuenta si es fin de semana o no, Pero ¿ Y si el anillo que perdió la abuelita no es ese?
 Y colorín colorado por hoy se ha terminado.

lunes, 3 de marzo de 2014

¡ BIIEENN...!

  Todo este relato se lo hemos contado el abuelo y yo, a Isnaji y Angargo, que como continúan  las obras en la calle y además, hace ttaanto frío, siguen aquí en el mueble de la entrada y solo salen de vez en cuando.
Lo curioso es que aunque nos hacía ilusión que así recordaran la época en que vivían en el barranco de Jerez, no sabíamos si estaban escuchándonos o no, cuando, de pronto hemos notado un sonido cómo:
- " fzuonm"-    y una vocecilla que parecía querernos  decir: -" ¡ Pero si el Castillo de La Calahorra es posterior a la época de la Reconquista!"
 ¡ Bien ! Hemos conseguido despertar su ilusión, recordar una tradición,  y una realidad histórica: Donde hay una edificación de una cultura, generalmente se asienta sobre un edificio de la cultura anterior, que es el caso del Castillo, construido sobre una fortaleza árabe,( motivo de nuestro relato). Y...  que nuestras nietecillas vean lo bonito que está  El Marquesado del Zenete entre finales de Febrero y primeros de Marzo que es cuando los almendros en flor nos deleitan con su belleza y su perfume.

   Y colorín colorado el relato de la Princesa cautiva se ha terminado.
 Mientras, cuando abramos el blog, Isnaji y Angargo, los Humperanos de nuestro jardín revisaran con  sumo cuidado, ( trocito a trocito) si en la foto del río, se ve a alguno de sus amigos. ¡ Ahí, un duendecillo, si !

LA PRINCESA CAUTIVA

 Hace muchos años un príncipe árabe que vivía en nuestra ciudad y que se sentía feliz de poder contemplar  Sierra Nevada, tuvo que viajar a las llanuras de Castilla, porque allí vivían otros Reyes con sus familias y sus súbditos. Entre los distintos Reinos, había veces que se peleaban y luchaban y otras veces se ponían de acuerdo y se ayudaban entre ellos y a veces, hasta luchaban juntos contra otros invasores del territorio.
 En una de las salidas del príncipe árabe hacia las tierras del norte, conoció a una princesa y quiso casarse con ella. ( En aquella época no había tiempo de noviazgo, ni la princesa podía elegir). Sus padres se quedaron muy tristes, porque sabían que ya no la podrían visitar y ella también estaba triste y asustada, no sabia el idioma, no conocía a nadie de los que iban a ser sus vecinos, no sabia cómo seria su vida, pero sus padres lo habían decidido.... sería lo mejor

 Cuando llegaron a Guadix y el invierno terminó, empezó a derretirse la nieve de Sierra Nevada y ella, aunque se había acostumbrado a su nuevo destino y el príncipe la cuidaba y la quería mucho, ella echaba de menos el horizonte nevado de sus montañas en las tierras del norte y ¿Sabeis lo que el príncipe ideó para que la princesa no se sintiera triste y cautiva tan lejos de sus tierras?. Mando sembrar almendros para que empezaran a florecer antes de que se derritieran las nieves, de esa forma la princesa cuando se asomara al mirador, vería las flores cubriendo el campo y se sentiría como en casa.
 Esta historia, no es un cuento, es un relato que nos anima a conocer nuestro pasado y distintos pueblos que habitaron y construyeron Guadix, Granada, Andalucía, España.

  

domingo, 16 de febrero de 2014

DIBUJOS PARA El RECUERDO

He estado buscando algunos de los dibujos que tengo en el diario familiar, para que veáis cómo desde pequeñitas, un lápiz ha sido lo más solicitado por todas vosotras. Esto es sólo un ejemplo de lo que hacíais desde los dos años en adelante.
Cuando tu Ángela hiciste el dibujo del caracol grande y chico y la lluvia fue a primeros de Julio del 2006 y el dibujo realizado por Paula en que representa al abuelo Antonio llevando cogida de los tirantes, a Irene para que aprendiera a andar , la fecha si sale en la foto.
Y ahora, en honor de Isnaji y Angargo que continúan refugiados en el mueble de la entradilla, para que no se aburran por no poder salir mucho al jardín, aquí está el cuento que Paula escribió e Irene coloreó el otro día.

viernes, 14 de febrero de 2014

BUSCANDO REFUGIO

Estábamos el abuelito y yo, lavándonos los dientes, después de comer, cuando se oyó en la puerta de   cristal de la entrada unos golpecillos, como si estuvieran tirando chinillas a los cristales. -"¿ que es eso? " . Dijo el abuelito, poniendo atención en lo que se escuchaba. Y el repiqueteo continuaba: Tin, tin, clin, clin...
Llenos de curiosidad bajaron la escalera ( el abuelito mas rápido, claro) y no se veía a nadie, solo unas piedrecillas en el escalón de entrada, abrió la puerta y miró a un lado, al otro. La abuelita ya estaba también abajo y a ella le pareció ver que se movían las hojas cercanas a los lirios, que están junto al pozo, pero no dijo nada.el abuelito cerro la puerta y entró diciendo con una sonrisilla: " ¿ No serán Angargo e Isnaji buscando refugio ante lo que se avecina con el maquinón que tenemos en la calle?"- A lo que la abuelita contestó: " Pues eso, el mueble de los zapatos , en la entradilla parece mas seguro, aunque tengan que compartirlo con la lagartija que dormita ahí durante el frío".
y con una sonrisilla los dos se subieron a terminar su cepillado de dientes, sabiendo que todo estaba bien.

lunes, 10 de febrero de 2014

UN INVIERNO CASI GLACIAL II

Una pajarita de las nieves iba haciendo su recorrido por la zona y en el reconocimento del terreno divisó algo curioso, un grupo de animalillos: un verderón, un par de gorriones,un saltamontes, una paloma torcaz, un gato y un caracol. Todo ello,  la lleno de curiosidad y se posó en las losetas del jardín. Dando saltitos se fue acercando, para ver si se enteraba de cual era el motivo de esa reunión tan dispar. Primero se presentó al grupo y la paloma ( que de todas las aves era la mayor), le relato lo sucedido y lo preocupados que estaban. Ella escuchó con mucha atención y  cuando se enteró de que el motivo era el enfriamiento de Isnaji y que no tenían claro, sobre lo que había de servir como medicina, ella propuso que dado que era enfriamiento, lo mejor era unos trocitos de violetas blancas y unas gotitas de agua que ya hubieran sido calentadas por el sol

Desde ese día en el jardín de los abuelitos no faltan un par de matas de violetas blancas. 
 Y colorín colorado el cuento de ayer y hoy se ha terminado. 

domingo, 9 de febrero de 2014

UN INVIERNO CASI GLACIAL I

Fue un invierno de frío, heladas y nieve de los que no se recordaban en tiempo atrás. El césped amanecía tan blanco, por las heladas, como si hubiera nevado y ninguno de los habitantes del jardín osaba asomar la naricilla,las antenas o la carilla por miedo a coger un resfriado.
 Un día de esos Isnaji se hizo la valiente y quiso "darse una vuelta". Angargo estaba molesto y preocupado por temor de que le pasará algo, pero claro, sabía por experiencia que cuando Isnaji tomaba una decisión, no lo pensaba dos veces. ( Y sí no, ¡ A ver por qué estaban en el jardín de los abuelitos! ). 
  Cuando Isnaji volvió tenía mala carilla, no paraba de tiritar y por más que Angargo la acurrucaba, ella se iba sintiendo peor. Pasaron un par de días y nada. Todos en el jardín estaban preocupados y se pedían consejo unos a otros ¿qué podemos darle como medicina?. Las medicinas de los humanos no les valen , los Humperanos se curan con flores y plantas ¿pero de todas las del jardín que será lo mejor? Se preguntaban.